
Las víctimas viajaban en dos vehículos: un Peugeot 206 con patente argentina, que se detuvo primero por la acumulación de nieve, y una camioneta chilena que intentó auxiliarlo y también quedó inmovilizada. Todos los ocupantes lograron resguardarse en el segundo rodado hasta ser hallados.
El operativo fue activado gracias a una llamada fortuita que logró realizar la familia a Bomberos de Zapala, a pesar de las fallas de señal habituales en la zona de La Atravesada, uno de los puntos críticos entre Zapala y Primeros Pinos. El director de Defensa Civil zapalino, Roberto Moreno, encabezó el rescate junto a la Brigada Rural y otras fuerzas.
Además de este caso, se reportaron otros rescates en rutas cercanas, incluyendo a trabajadores atrapados en la Ruta 23. Las condiciones climáticas en la región, con fuertes ráfagas, nevadas y viento blanco, imposibilitan la visibilidad y convierten a los caminos cordilleranos en tramos de alto riesgo.
Moreno alertó sobre la imprudencia de circular sin respetar las alertas del Servicio Meteorológico Nacional y los retenes de seguridad: “No podemos poner en riesgo la vida de quienes insisten en viajar ni la del personal que sale a rescatarlos”, expresó durante una entrevista radial.
El funcionario recordó que muchas veces las barreras de ingreso están bajas o se emiten alertas oficiales en canales institucionales. Sin embargo, algunas personas deciden continuar viaje por tener vehículos 4×4 o cadenas, sin considerar que el viento blanco anula completamente la visibilidad y puede bloquear los caminos en cuestión de minutos.
Moreno también relató que en este último operativo, la máquina de Vialidad Provincial destinada al rescate sufrió una falla, lo que obligó a que otros organismos —incluido el Ejército— asumieran la tarea. Finalmente, las siete personas fueron llevadas al campamento de Vialidad, donde fueron asistidas por personal médico del SIEN y Defensa Civil.